Aprovecho el encierro obligado para seguir rescatando a las pioneras feministas de la Ciencia Ficción. Como se ha dicho en este blog, las autoras feministas de la primera ola apenas lograron asomarse al canon de la literatura del género fantástico, coto exclusivo de hombres. Las feministas Annie Denton Cridge, Mary E. Bradley Lane, Lillie Devereux Blake, Elizabeth Burgoyne Corbett o la propia Charlotte Perkins Gilman fueron ampliamente ignoradas en su tiempo, en el transito del siglo XIX a XX.

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Inez Haynes Irwin en 1923

La labor de rescate de aquellas pioneras es una tarea que debiera ser importante para cuantos luchamos por la igualdad, reestableciendo su papel en la historia y en el canon literario.

Entre ellas se encuentra Inez Haynes Irwin (1873-1970). Fue una destacada feminista muy implicada en el movimiento sufragista. Pero Inez Haynes fue además periodista y una prolífica escritora

Había nacido curiosamente en Brasil, debido a los negocios de su padre en ese país. Pero se crió y educó en Boston, en un ambiente de reivindicación de la igualdad entre hombres y mujeres. Su colegio, el Radcliffe College, era por aquel entonces un hervidero de ideas sufragistas. Junto a la activista Maud Wood Park (1871-1955) fundo en 1900 el College Equal Suffrade League para que las jóvenes universitarias se involucraran en el movimiento sufragista.

unnamed1En 1897 se casó con Rufus H. Gillmore, un editor que apoyaba el feminismo, y asumió su apellido, Gillmore, bajo el cual escribiría la mayoría de su obra, pese a casarse posteriormente con William Henry Irwin.

Fue una destacada activista y militante feminista. Fue miembro del Consejo consultivo del National Women’s Party escribiendo la biografía del Partido, La Historia del Partido de las Mujeres, en 1921. Y luego, en 1933 publicó una historia de las mujeres estadounidenses, Ángeles y Amazonas: Cien Años de Mujeres americanas.

Durante la primera guerra mundial actuó como corresponsal de guerra en Italia, Francia e Inglaterra. Uno de sus trabajos más reconocidos fue la investigación sobre el número de mujeres que habían perdido la vida en la contienda, que estimó entre 500.000 y 750.000

Angel Island

Entre su numerosa producción (publicó 30 novelas) Inez Haynes realizó varias incursiones en la literatura utópica con ánimo didáctico acerca de las relaciones entre hombres y mujeres. Por ejemplo, en Angel Island publicada en 1914.

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Angel Island. Portada de 1914

La trama es simple. Cinco hombres náufragos terminan llegando a una isla y se encuentran con cinco mujeres aladas. Las cinco mujeres habían abandonado su propia raza de personas aladas cuando su gente decidió emigrar hacia el sur, y ellas en cambio volaron hacia el norte y encontraron Angel Island, desierta y acogedora.

La atracción entre hombres y mujeres enseguida aparece, pero los hombres pronto pretenden evitar que las mujeres puedan volar y actúan de forma brutal y horrible: les cortan las alas.

Mas tarde las mujeres se rebelan y presentan a los hombres un ultimátum: o les dejan que les crezcan las alas y también a sus hijas o los abandonan. Los hombres les ruegan que regresen y las cosas cambian: los hombres tienen un nuevo respeto por las mujeres.

Angel Island en la revista de 1949
Angel Island en Famous Fantastic Mysteries. 1949

Angel Island pasó bastante desapercibida cuando fue publicada, pero fue reimpresa en 1949 por la revista Famous Fantastic Mysteries. En 1988 la novela fue reeditada como un “clásico de la literatura feminista temprana” con una introducción de Ursula K. Le Guin. Le Guin, en esta introducción evoca que, en el momento de su publicación en 1914, las mujeres no podían votar. Para Le Guin el libro, dijo, era un “verdadero descubrimiento”, y lo describió como “romántico, satírico, divertido, fantasioso y una buena lectura”. Dijo que percibía la ira de las mujeres por el mal trato de los hombres.

La página de crítica feminista en la ciencia ficción feministsf, considera sin embargo que las mujeres aladas fueron bastante cómplices en su propia represión. Y que los personajes de Gillmore reflejan los comportamientos estereotipados sobre mujeres y hombres de los EE.UU. del siglo XIX: vanidad y timidez femeninas, hombres agresivos, brutales, pero inteligentes.

No obstante, incluso para quienes la critican, Angel island es una obra pionera escrita por una destacada activista feminista de la primera ola. Una obra que aún hoy merece la pena leer, siquiera por la “sutil insistencia feminista liberal de que, independientemente de nuestro género, todos tenemos derecho a alcanzar nuestro potencial: volar”.

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