🌠 Pionera utopista, candidata al Senado y visionaria marciana
👤 Vida, formación y tensiones con el entorno
Nacida en Braidwood, Nueva Gales del Sur, Mary Ann Moore-Bentley (1865–1953) fue hija de George Bentley y Mary Ann Moore, cuyos apellidos combinó como seudónimo literario. Más tarde, tras casarse, también fue conocida como Mary Ling. Su vida estuvo marcada por una intensa búsqueda espiritual y una firme vocación reformista. En 1917 publicó en Boston A Psychological Interpretation of the Gospel, obra que refleja su pensamiento místico y su voluntad de trascendencia.
Residió en Bangor, donde hacia 1906 sus relaciones vecinales se tornaron conflictivas. Ese mismo año viajó a Estados Unidos, pero su estancia fue breve y problemática: fue repatriada en 1918 a expensas del gobierno australiano. Ella atribuyó su expulsión a la intervención del “Servicio Secreto”, motivada —según su testimonio— por su oposición al Servicio Militar Obligatorio. Tras su regreso, se retiró a Menai, donde escribió poesía y cuentos infantiles. En 1943 fue internada en el Hospital Mental de Stockton, en Newcastle, donde falleció una década más tarde. Su memoria personal quedó plasmada en Journey to Durran Durra 1852–1885, redactada hacia 1935 y publicada póstumamente en 1983.
🚀 A Woman of Mars; or, Australia’s Enfranchised Woman (1901)

Publicada en Sídney en 1901, esta novela breve imagina la llegada a Australia de una mujer marciana instruida, racional y profundamente igualitaria. Su viaje interplanetario —más alegórico que científico— le permite observar con asombro y crítica los avances y contradicciones de la sociedad australiana, recién estrenada en el sufragio femenino: en 1902, Australia se convirtió en uno de los primeros países del mundo en conceder el voto a las mujeres a nivel federal.
La protagonista se convierte en interlocutora privilegiada de los movimientos reformistas, desde donde defiende la educación universal, la participación política de las mujeres y una reforma económica inspirada en el georgismo. Este pensamiento, desarrollado por Henry George, proponía la propiedad pública del suelo y un impuesto único sobre su valor, como vía para combatir la desigualdad estructural. Bentley compartía esta visión, y aunque su participación en la Single Tax League fue limitada, su ideario reflejaba una adhesión clara a sus principios.
La mirada foránea de la marciana revela las tensiones entre conquista legal y persistencia patriarcal, y su presencia actúa como catalizador de reflexión y cambio. Aunque de estilo didáctico y factura sencilla, la obra destaca por su audacia temática: es una de las primeras ficciones australianas en combinar ciencia ficción con activismo político feminista. Puede leerse en diálogo con otras utopías marcianas escritas por mujeres, como Unveiling a Parallel (1893) de Alice Ilgenfritz Jones y Ella Merchant, que también exploran mundos alternativos para pensar la igualdad de género.
Su recuperación por parte de estudios contemporáneos la ha situado en el acervo del pensamiento utópico feminista, como testimonio de una imaginación reformista que buscaba ampliar los límites de lo posible.
🗳️ Activismo político y legado
En 1903, Mary Ann Moore-Bentley fue una de las primeras cuatro mujeres en presentarse como candidata al Parlamento australiano, postulándose como independiente al Senado por Nueva Gales del Sur. Se autodefinía como “la candidata de la mujer trabajadora” y defendía un programa profundamente reformista: libre comercio, abolición de los parlamentos estatales, creación de un banco estatal y justicia social basada en principios georgistas.
Obtuvo 18.924 votos —un 6,1% del total—, superando a otras candidatas pioneras como Nellie Martel. Su candidatura, aunque no resultó en victoria, marcó un hito en la historia política australiana y abrió camino a nuevas voces femeninas en el debate público.

🪐 Entre Marte y Menai: una vida en tensión
La figura de la marciana utópica puede leerse como un alter ego de Bentley: una observadora crítica, desplazada, que aspira a transformar un mundo que no siempre la acepta. Su vida posterior —marcada por el aislamiento, la frustración política y el conflicto con las instituciones— contrasta con el idealismo de su ficción. Este desfase entre utopía y experiencia convierte su obra en un testimonio doble: no solo de lo que se soñaba, sino también de lo que se resistía a cambiar.
Resulta especialmente revelador que A Woman of Mars se publique justo un año antes de que Australia aprobara el sufragio femenino a nivel federal (1902), convirtiéndose en uno de los primeros países del mundo en hacerlo. Ese contexto refuerza la lectura de la novela como una intervención crítica y visionaria, que no se conforma con los logros legales, sino que apunta a las estructuras profundas que perpetúan la desigualdad.
Mary Ann Moore-Bentley nos deja una novela que trasciende su tiempo y una biografía que enriquece su lectura. Su legado es el de una mujer que imaginó otros mundos para iluminar las grietas del suyo.
